viernes, 27 de febrero de 2015

VESTIR BIEN, LA MEJOR CARTA DE PRESENTACION

El aspecto externo de una persona es muy importante, porque la primera impresión es muy difícil cambiarla posteriormente. Lo primero que ve una persona de otra es el exterior, aunque el interior sea, verdaderamente, lo más importante en cualquier tipo de relación.

My reasoning for this being on the fasion designer board was you can never go wrong with a little black dress(es).

Stay fashionable and professional this fall with a simple wrap dress. We love the red accents added by the lips, shoes, and bag!
Hay  que saber distinguir entre la moda, y el estilo. La moda es pasajera, el estilo no, perdura en el tiempo, es personal e intransferible. La moda puede ser una buena compañera del estilo, pero no debe ser la que marque la pauta. Las personas debemos vestir como personas no como maniquíes de una pasarela.
Aprender a vestirse de forma correcta, no solo para eventos que requieren  una determinada etiqueta sino para vestir a diario, es un arte que se puede aprender con el tiempo. La elegancia no es cuestión de dinero, aunque tampoco hay que negar que ayuda contar con un buen presupuesto a la hora de adquirir vestuario.
Inspo: Menswear-inspired Work Attire - Imgur
El arte de vestir bien consiste en destacar nuestras virtudes y disimular nuestras imperfecciones, lo que llamamos coloquialmente, "defectillos".
Desde pequeños, nuestros padres, aunque casi siempre son nuestras madres las "consejeras", nos dicen "no lleves ese jersey con esa camisa o con ese pantalón, no lleves esa falda con esa blusa, o esos zapatos..." es una labor que día a día deja en nuestro interior un conocimiento básico sobre la combinación de colores, prendas y complementos. Posteriormente adquirimos más conocimientos por distintos medios como la lectura, el consejo profesional y otras fuentes, mejoramos y acrecentamos estos conocimientos hasta conseguir un estilo propio y personal que nos diferencia de los demás.
"A la moda hay que darle una importancia relativa"
Un aspecto externo correcto debe ir siempre acompañado de una higiene, cuidado y limpieza de nuestro cuerpo adecuado. Un cabello arreglado, las manos, la cara, las uñas, los dientes... todo bien limpio. Un aspecto no solo elegante sino limpio y aseado. Si a todo esto lo acompañamos de un gesto cordial, una sonrisa, un comportamiento amable y buenos modales, habremos dado con la persona perfecta: elegante, limpia, correcta y educada. No se puede pedir más.
El vestuario correcto lo es en función del lugar al que se vaya a acudir, del tipo de evento y de otros factores a tener en cuenta a la hora de elegir un vestuario adecuado, como son: la época del año, la hora del día, la edad y, porqué no decirlo, alguna influencia de la moda que se lleve en ese momento. No hay que ser esclavos de la moda, pero tampoco se debe ignorar en su totalidad. Siempre se puede aprovechar alguna cosa que nos pueda favorecer.
Los hombres, a diferencia de las mujeres, cuentan con un "repertorio" de prendas menos extenso que el de las mujeres a la hora de elegir un atuendo, pero esto a su vez es una ventaja porque complica menos al hombre a la hora de elegir su vestuario.
Un hombre con un traje oscuro puede cubrir prácticamente cualquier acontecimiento social que se le pueda presentar.
Una mujer, seguramente, no podría hacerlo con un solo vestido, aunque un buen vestido de cóctel, es un buen todo terreno como hemos dado en llamarlo nosotros, seguramente le podría servir.
Un buen vestuario puede verse realzado, en gran medida, si sabemos elegir los complementos adecuados. Unos buenos complementos pueden ayudar a realzar nuestro vestido, darle mayor presencia y elegancia.
Saber elegir unos buenos complementos es tan importante como saber elegir el vestuario. Siempre mejor, pocos y de calidad, que muchos de poca. La cantidad no es lo que prima en la elegancia sino la calidad, y la armonía del conjunto.